Las entrevistadas explicaron que la presentación, cuya elaboración insumió 3 años de filmación y 2 de post producción, narra las vivencias y situaciónes de mujeres del alto valle de los ríos Negro y Neuquén, que por distintas razones encontraron en el aceite de cannabis una solución a problemas patológicos o mentales crónicos que en la farmacopea tradicional no encontraban alivio.
Tanto Segonds como Tapia, reseñaron que el documental busca rebatir mitos sobre el consumo de la hierba y que lentamente va siendo aceptada por profesionales, ya que se ha logrado quitar la «demonización» que pesaba sobre la misma y pusieron el acento en que su consumo debe estar indicado por un médico habilitado y bajo receta.