
Hoy, 5 de setiembre de 2026, se cumplen mil días del cuarto período como intendente municipal del Dr. Jorge Adrián Casadei, y aún le restan 461 más, es decir 1,2 años; 15,16 meses y 65 semanas, en los que habrá que seguir soportando la gestión de quién, acompañado por más de treinta funcionarios en su gabinete, y un Concejo Deliberante, devenido en escribanía, que obedientemente, imponiendo su mayoría y quorum propio, van a dejar una pesada herencia a quienes lo sucedan y que por supuesto pagaremos los vecinos.

Casadei, que había manifestado, que su anterior período sería el último como “Inquilino” de Brown 286, como “peaje” a la legislatura de su pareja, volvió a “renovar contrato”, pero casi desde que levantó la mano derecha de los evangelios, sobre los que juró “Cumplir y hacer cumplir en cuanto de el dependa, las constituciones Nacional y Provincial y la Carta Orgánica Municipal”, mostró su escaso interés en cumplir con los ciudadanos, los vecinos de la comunidad que gobierna.

El mayor déficit de esta gestión es la ausencia del Lord Mayor y ni hablar de sus “Partenaires”, entre los vecinos y sus necesidades, a la mayoría de ellos, que perciben jugosos sueldos, los sanantonienses, grutenses, portuarios y de “El Cruce”, ni les conocen las caras, mucho menos lo que hacen, ya que no se perciben sus acciones en la vida cotidiana de los residentes y sus problemas y necesidades.

Esta gestión y sus integrantes, no van a tener que esperar el resultado de las elecciones de sus reemplazantes, ya que “El pato rengo” ya los alcanzó y según entiendo sus futuros políticos, si es que fantasearan con alguno, “Requiescant In Pacem”.
Lo peor, es que ese escaso futuro político, va a impactar categóricamente en la elección provincial, en la que el Gobernador Weretilneck pretende continuar al frente del estado rionegrino, a pesar de haber cumplido con los que muchos pensaban que eran “Quimeras”, y que hoy están con mas del 70 % de avance en las obras de ductos e infraestructuras de los puertos de hidrocarburos zonales.
Mi abuela, en su sabiduría solía decirme: “Un ladrillazo en la cabeza, enseña tanto como media biblioteca. Tengo la esperanza que quienes aquí vivimos y vamos a tener que cargar con la pesada herencia que esta gestión dejará, “no tropecemos con la misma piedra” y exijamos a quienes pretendan reemplazarlos estar a la altura de todo lo que viene, tanto con lo que les dejarán como con los desafíos que ya asoman en el horizonte.

El pueblo en su sabiduría, deberá entender y decidir si quiere volver a vivir lo vivido, a partir del último de los 461 días que restan de esta gestión. Julio Ramón Alcalde.-
