Esto Creo: “No destapen el champagne, todavía” – Por Julio Ramón Alcalde

El pueblo de la nación argentina ayer expresó en las urnas su voluntad. Un viejo latinajo afirma “Vox Populi, vox dei” , es decir “la voz del pueblo es la voz de Dios”. 

 

La victoria del ministro de economía y candidato, Sergio Massa, contra todo pronóstico, habida cuenta del descalabro económico que generó en poco más de un año de su responsabilidad, sorprendió a propios y extraños ya que carga sobre sus espaldas el aumento de la pobreza de más de medio país y, por encima de todo, la poca confiabilidad sobre las promesas que ha formulado a lo largo de su vida política y que no cumplió, por caso: “meter presos a los ñoquis de “la Cámpora”.

Si bien es cierto que Milei y algunos de sus más destacados alfiles se ocuparon prolijamente de generar un clima de zozobra entre las personas, que hartos de “dueños de la verdad” lo asociaban a la continuidad de un sistema gubernamental cuasi totalitario y sin diálogo con quien piense distinto, no es menor que dentro de un mes el pueblo, deberá ratificar o rectificar los resultados de ayer.

Si bien Massa y Milei lograron el mayor porcentaje de votos de los 5 candidatos en disputa, no es menos cierto que hay otros 8 millones de ciudadanos que no votaron por ellos.

Estos conciudadanos van a ser el objetivo a lograr por quienes disputarán el ballotage en noviembre, que determinará quien presidirá nuestro país hasta el 10 de diciembre del 2027.

Esta situación los convertirá en el foco de las campañas y promesas, ellos son los que podrán “dar vuelta la taba” confirmando o refutando los resultados de anoche.

Por esta razón, los candidatos deberán ajustar sus propuestas para que puedan cuajar entre quienes ayer no los votaron. 

Esto les exigirá revisar sus premisas y promesas y descartar “el verso”, porque justamente, sus dichos, hechos y circunstancias, en campañas y debates hicieron que estos compatriotas eligieran otras boletas.

Por eso el título de este artículo, que nadie “se duerma en los laureles”, ni insista con los argumentos y promesas que los alejaron de esos 8 millones de electores, por lo que insisto: “que nadie destape el champagne, todavía” 

 

Julio Ramón Alcalde.

 

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados.