El ingeniero Agrónomo, Marcos Noale, refirió a los daños que reciben los productores ganaderos, aledaños a las localidades, por parte de perros cimarrones o «asilvestrados», que por caso, en una tarde mataron o hirieron a 6 novillos, en el establecimiento de su propiedad.
El profesional, que desde hace varios años trabaja en la mejora genetica del ganado vacuno que produce en su establecimiento, cerca del cruce de las rutas 3 y 251, señaló que se han detectado incursiones de estos depredadores en campos de hasta 70 kilómetros de distancia, y que originalmente provendrían de animales domésticos abandonados por sus dueños, que se adaptaron y se multiplicaron, y generan graves perdidas a una producción con números muy ajustados.